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Biodescodificación – Neumonía / Pulmonía

 La neumonía puede afectar a un lóbulo pulmonar completo (neumonía lobular), a un segmento de lóbulo, a los alvéolos próximos a los bronquios (bronconeumonía) o al tejido intersticial (neumonía intersticial).

 ¿Qué es?

 La neumonía o pulmonía (son lo mismo), es una enfermedad del sistema respiratorio que consiste en la inflamación de los espacios alveolares de los pulmones. La mayoría de las veces la neumonía es infecciosa, pero no siempre es así.

La más habitual es provocada por un neumococo. Los síntomas son: escalofríos, fiebre, fuertes dolores en el pecho del lado afectado, tos seca en un principio para volverse luego expectorante, transpiración abundante, posible cianosis de labios y las uñas y aceleramiento de la respiración y el pulso.

 La neumonía hace que el tejido que forma los pulmones se vea enrojecido, hinchado y se vuelva doloroso. Muchos pacientes con neumonía son tratados por médicos de cabecera y no ingresan en los hospitales. La neumonía puede ser una enfermedad grave si no se detecta a tiempo, y puede llegar a ser mortal, especialmente entre personas de edad avanzada y entre los inmunodeprimidos. En particular los pacientes de sida contraen frecuentemente la neumonía por Pneumocystis. Las personas con fibrosis quística tienen alto riesgo de padecer neumonía debido a que continuamente se acumula fluido en sus pulmones.   Puede ser altamente contagiosa, ya que los microorganismos causante de dicha enfermedad se disemina rápidamente en el aire, y pueden propagarse por medio de estornudos, tos y mucosidad; un paciente que ha padecido neumonía puede quedar con secuelas de ésta en su organismo por mucho tiempo, esto lo hace potencialmente contagioso y las personas más propensas a contraerla son las que estén en curso de una gripe o un cuadro asmático, entre otras enfermedades del aparato respiratorio.es una infección de uno o los dos pulmones. Muchos gérmenes, como bacterias, virus u hongos, pueden causarla. También se puede desarrollar al inhalar líquidos o químicos.

 ¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?:

En Biodescodificación, los pulmones sólo representan dos cosas y nada más:

  1. Miedo a la muerte
  2. Miedo a perder territorio, amenaza en mi territorio, amenaza de perder mi territorio.

Y no es que yo viva con miedo a morir lo que daña mis pulmones, sino el momento de vivir algo en mi vida diaria, que conlleva un “impacto emocional” ante el cual, yo reacciono con miedo a morir:

  • Una enfermedad grave que me ha sido diagnosticada
  • Un ataque violento, secuestro, accidente, etc.

Todos sabemos, porque lo sabemos, que vamos a morir. Pero una cosa es saberlo y otra muy distinta es ver la muerte de cerca y peor aún, escuchar a un médico o a un familiar o amigo, comentar que estoy cerca de la muerte.

Yo puedo estar enfermo de lo que sea, y puedo saber y sentir que saldré adelante, tal vez con trabajo y esfuerzo, pero si mi creencia es débil, si confío más en lo que me dice “alguien” que en lo que yo siento, un simple diagnóstico de mi médico me puede literalmente matar, porque ese miedo a morir lo dirigiré a mis pulmones y yo mismo acabaré conmigo.

Se podría decir que un 90% de los casos de pulmonía obedecen a esta base de miedo, casi siempre ocurrida a la par de cualquier otra enfermedad en la que llevamos tiempo trabajando para solucionar.

Vamos a suponer que yo estoy enfermo de tos, o gripe o diarrea. Algo simple y sencillo o que tengo un cáncer de páncreas, de hígado o de riñón.

Bien, hasta aquí ya vivo (según mi carácter, fortaleza y confianza en mí), abatido, constante, sereno, derrumbado o como sea.

Pero la enfermedad que estoy combatiendo es una, es un mano a mano y todo va bien.

Llega el día del impacto emocional, escucho a alguien o alguien me dice directamente, que esa enfermedad simple o compleja, es “grave”, “peligrosa”, “se ha complicado”, “el medicamento o el tratamiento no ha funcionado”, etc.

Si lo escucho de mi médico y todo lo que yo soy está basado en mi confianza en mi médico, yo percibo su comentario como un: “usted se va a morir”. (De la enfermedad simple o la complicada, da lo mismo).

Y puede ser una enfermera, otro paciente, un amigo, mi pareja, el vecino, mi hijo, quien sea.

Ese es justo, el momento en que yo, en mi cabeza y con mis pensamientos, llego a la conclusión de que “tengo miedo a morir”, de que “no me quiero morir”, de que “no quiero morir así”.

Y allí, en ese ciclo de pensamientos tóxicos y emociones tóxicas, que yo mismo, daño mis pulmones y comienza ahora, una segunda batalla, porque ya no sólo estoy combatiendo a la primera enfermedad (la simple o compleja), sino que ahora, además, debo luchar por salvar mis pulmones. Ya son dos contra uno y a eso, debo sumarle que me siento abatido.

Por lo tanto, y en ésta línea de ideas, deberé analizar, si me han diagnosticado Neumonía, qué fue lo que pasó que me inyectó un MIEDO A MORIR y soltarlo, olvidarlo, dejarlo atrás, superarlo, y tomar consciencia de que ese miedo me puede efectivamente matar.

Pero los miedos a morir, no sólo ocurren a causa de que otras enfermedades previas nos hayan atacado o nos estén atacando.

También podemos vivir un miedo a morir:

  • Si sufro un accidente grave
  • Si sufro un ataque violento
  • Si van a operarme de algo
  • Si ya estoy muy viejo

Así que todo a mi alrededor, deberé revisarlo.

Y el otro punto a revisar, independiente o relacionado con el miedo a morir, es la amenaza de pérdida de territorio.

Ya sabemos que territorio es todo lo que yo que yo considero mío.

Podríamos decir, que lo que acabamos de analizar es mi territorio “vida”, porque es mía y está amenazada, hay peligro de perderla, ¿lo notaron?

Sigamos.

Yo puedo presentar una neumonía, si en algún momento de mi vida, siento, percibo, creo o pienso, que hay una amenaza de pérdida en mi territorio, si siento que puedo perder algo o a alguien, que me pueden quitar algo o a alguien, etc.

Y aquí, tomando en cuenta todas las infinitas posibilidades de significados que pueda tener para mí la palabra “territorio” deberá sumarse mi miedo a perderlo, (claro que dependerá de mi carácter, fuerza, educación, confianza en la vida, etc):

  • Ahora que perdí mi empleo, seguramente me quitarán la casa.
  • Están llegando muchos jóvenes al trabajo, seguro me quitarán mi puesto en la empresa.
  • Vino a vivir mi suegra con nosotros, ahora ya nadie me obedecerá.
  • Esa jovencita que enamoró a mi hijo, no me parece la correcta
  • Y todo por prestarle el coche, ya siente que es suyo y no me lo quiere devolver.
  • Esa mujer que llegó como secretaria de mi marido, no me agrada, es una coqueta.

Pero obviamente, el instante que dispara la neumonía, debe ser algo que JAMÁS hubiéramos imaginado que ocurriría, tal vez teníamos una idea sí, pero no ocurrió lo esperado (si acaso esperábamos algo malo) sino que sucedió algo totalmente distinto y no supimos reaccionar…

  • Llamaron para decirme que tenían a mi hijo secuestrado
  • Llegó el aviso de desalojo 30 días antes
  • Llegó la novia de mi hijo embarazada y con sus papás para pedir que le cumpla
  • Hoy me dijo el jefe que en 6 meses me jubila
  • Mi suegra, que vive con nosotros, convenció a mi hijo de que mi sopa es mala
  • Llamó una mujer que me dijo que mi marido la ama

Siempre que busquen historias o emociones, busquen “instantes” precisos de impacto emocional, esos pequeños “piquetitos” que nos hacen entristecer, enojarnos, gritar….justo esos son los que marcan el inicio de los síntomas.

Y es que realmente, con los pulmones, hay mucho qué analizar, muchas emociones que pudieron detonar una neumonía.

Incluso de da el caso, de personas, que hospitalizadas por otras causas, presentan neumonías. La mayoría de los médicos podrá decir que se debe a su fragilidad física, inmunológica y a la gran cantidad de virus o bacterias en el hospital. Y lo que en muchas ocasiones ocurre, es que el paciente “sentía que ya se iba a morir”, ó “sentía que ya no iba a volver a convivir con su familia”, “vivir en su casa”, “volver a su cama”, etc. Todo esto siendo un MIEDO A MORIR y una AMENAZA DE PÉRDIDA DE TERRITORIO.

NEUMONÍA ATÍPICA

En los casos de neumonía “atípica”, ésta se detona ante emociones de “van a invadir mi territorio” y gracias a eso, la familia se desintegra. Estas emociones se suman al hecho de “sentirse desprotegido” para defender el territorio.

Si por más que has revisado tu vida, nada de anterior va contigo y tú tienes neumonía, lo mejor será irse a buscar, todas las historias anteriores o semejantes, en el árbol genealógico y en el proyecto sentido, porque necesariamente “alguien” tuvo un miedo a morir tan intenso, que te ha heredado la predisposición o bien, se han vivido historias (dramáticas claro) de amenaza de pérdida de territorio, y como nada de eso es tuyo, entonces deberás liberar el programa. Puedes ayudarte de una carta de duelo.

 

MEMORIA EMOCIONAL

Si tienes interés en descodificar tus heridas, enfermedades y problemáticas, puedes contactarme al 044 55 1609 2479 o talleres@memoriaemocional.com y hacemos tu abordaje personal para la resolución de un conflicto, síntoma o enfermedad.

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