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RANGOS DE HERMANDAD

¿Por qué tenemos más conexión, o mejor relación con algunos miembros de la familia?

Marc Fréchet descubrió que en la familia estamos en “resonancia” con aquellos que tienen el mismo Rango de Hermandad que nosotros.

Los rangos de hermandad se basan en una regla de tres. Si tomamos la simbología de la creación:

  • UNO es masculino, el hombre.
  • DOS es femenino, la mujer. Una vez somos dos, formamos una pareja.
  • TRES es la realización del hijo, siendo el tres la cifra de la creatividad, el hijo es la mayor creación.

Hay así mismo una memoria en el vientre de la madre en base de 3, todas las concepciones son inscritas, incluso los abortos, naturales o provocados, como si a la tercera concepción, la creación se expresara. El cuarto hijo toma el lugar del primero y así todo comienza de nuevo.

Hay una simpatía, una afinidad, a veces un parecido en los rangos de hermandad o de fraternidad. Esto puede ocurrir en las relaciones horizontales: hermanos, hermanas y frecuentemente a nivel de relaciones verticales: padres e hijos.

En una familia, por ejemplo, si el padre es el uno y la madre es la número dos, y tiene dos hijos, el padre favorece al mayor y la madre al menor.

No se trata de una ley sino de una tendencia, una inclinación.

Los hijos de tal rango tendrán una inclinación para tomar el programa del padre, del tío o de la tía del mismo rango de hermandad.

Durante una consulta podemos descubrir que el individuo no era deseado como tal, si no en función de una misión para la cual se había comprometido inconscientemente. Desde la concepción parece marcado a hierro según el deseo de sus padres, de sus proyectos, de sus conflictos.

Esto es lo que denominamos proyecto sentido, riqueza a veces, estorbo a menudo de lo que hay que liberarse para encontrar nuestra verdadera identidad y sanar los síntomas que se resisten.

El bebé antes de ser existir, es una idea pre-concebida, la existencia del individuo no empieza en el momento del nacimiento ni de la concepción, sino unos meses antes. No hay concepción sin que haya previamente un deseo. Este deseo de concepción que corresponde a un proyecto de los padres, puede quedar en el inconsciente.

El hecho biológico, el acto sexual, no es suficiente para explicar una concepción. Hay muchas mujeres que quieren tener hijos y son estériles, otras que no quieren y se quedan embarazadas… Hay algo que es más fuerte que el deseo consciente: Es el deseo inconsciente.

Acércate a descodificar tu síntoma y encuentra el camino a tu felicidad.

MEMORIA EMOCIONAL.

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