Muchas historias de vida narran que al controlar las emociones, han notado una mejoría significativa. En estudios de pacientes que han tomado conciencia sobre el asunto, al transcurrir 8 semanas han sentido que el dolor se reduce significativamente.

Recientes estudios han revelado que hay una estrecha relación entre las emociones negativas y el avance de la enfermedad.

Es esencial conocer el poder de las emociones en la artritis, pues de ello depende que las personas que la sufren puedan mejorar su calidad de vida, aprendiendo a convivir con la enfermedad.

La artritis  es un mal que afecta a las articulaciones y puede llevar a la inmovilidad, rigidez, dolor y mucha inflamación. La mayoría de los síntomas, afectan directamente a las muñecas, los codos, los hombros, las rodillas, el cuello, la mandíbula, las caderas, los tobillos y los pies. El dolor puede variar pero, ya está totalmente confirmado por los especialistas que la artritis obedece a causas emocionales

Ahora, toma mas relevancia el hecho de canalizar las emociones de los pacientes, al tratar de comprenderlos e invitarlos a que se expresen. Esto, puede ayudarlos a reducir el dolor significativamente. Y es que muchas historias de vida narran que al controlar las emociones, han notado una mejoría significativa.

Cada sentimiento o pensamiento negativo, eleva el nivel de cortisol en el organismo, que es la hormona que produce alteraciones en el sistema inmune, lo cual desencadena enfermedades y cuadros infecciosos. Cada vez que un paciente siente ira o frustración, se desespera y el dolor incrementa.

La principal recomendación está dirigida a entrenar la mente, pues en estudios de pacientes que han tomado conciencia sobre el asunto, al transcurrir 8 semanas han sentido que el dolor se reduce significativamente.

Artritis significado emocional

De acuerdo con el diccionario emocional, como la artritis afecta las articulaciones, puede estar vinculada con la crítica, la tristeza y el cierre en lo personal. A nivel simbólico, una articulación tiene que ver con la gracia y la libertad para moverse.

De tal forma, sale a relucir la rigidez en cuanto a los pensamientos y a las actitudes. Muchas personas con artritis suelen ser muy exigentes consigo mismas, intolerantes, moralistas, testarudas, hasta orgullosas. La impotencia caracteriza parte de sus comportamientos, por ello, viven decepcionados y de mal humor.

Al haber inseguridad, actúan más que todo para complacer a los demás, en lugar de pensar en sí mismos. Nunca saben decir que no y puede ser que alguna secuela de la infancia les haga aislarse y cohibirse al momento de expresar sus emociones. La auto censura es común, al igual que la queja.

Quienes no saben canalizar sus emociones viven constantemente en el pasado, son duros consigo mismos, hay falta de valoración propia y dejan de ser espontáneos para afrontar los retos de la vida. Lo ideal es el análisis interno para identificar la voluntad propia, en sintonía con el amor. Es imprescindible que se cambie la manera de ver las cosas y manifestar lo que se está sintiendo con mucha honestidad y libertad.

Fuente: https://bit.ly/2TQA3Xh

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