Vivir desvalorizados o sufrir desvalorizaciones simple y sencillamente quiere decir que vivimos situaciones en las que “no somos reconocidos” por lo demás e incluso por nosotros mismos

Uno de los más constantes y variados conflictos emocionales que suelen ser la causa de dolor y molestias, es la desvalorización sin duda.

Cuántas personas no conocemos que repiten las siguientes frases cotidianamente?

– ¡Ay es que soy tan tonta!

– ¡Es que no olvido la cabeza porque la traigo pegada al cuello si no!

– ¡A mí todo se me olvida!

– No ni me digas! Ya sabes que tengo mente de teflón y que nada se me pega!

– ¡Nunca he sido bueno o buena para recordar caras!

– Es que siempre me pierdo, desde niña no sé orientarme!

– No, yo no puedo hacer eso, jamás he podido ni podré!

– Nunca pude aprender a…

– No, ya sabes que los idiomas nomás no me entran!

– A mí hasta el agua se me quema, no sé cocinar!

Y estamos hablando únicamente de la percepción que tenemos de nosotros mismos, pensamientos que repetimos en nuestra mente y emociones constantes de “NO SOY TAN BUENO PARA…”

Eso es Auto desvalorización!

Del mismo modo, están las desvalorizaciones que recibimos de todos los demás en nuestro entorno: Comentarios, bromas, chistes, críticas, juicios, etc.

– Ay hija qué tonta eres!

– No hijito, tú para eso no sirves!

– Hijo, me avergüenzas!

– A ver, tú que estás platicando en clase, jamás lograrás nada en la vida!

– Fulanita, aquí te quedó sucio el piso, vuélvelo a limpiar, ¿qué no sabes limpiar?

– Córrele gordo! Ves? Ni puedes! Jajajajaja

– Así no se pronuncia, debes decirlo así! ¿Cuántas veces te lo he repetido?

– Otra vez llegando tarde fulanito? Estábamos mejor sin ti!

– La sopa te quedó insípida, ¿por qué no cocinas como mi mamá?

– A ver si hoy no se te olvida lo que encargué ayer eh!

Y también puedo seguir y seguir, por supuesto.

Hay algunas desvalorizaciones que son intelectuales, poniendo en el suelo nuestra inteligencia, nuestra creatividad, nuestra memoria como aprender, recordar, ubicarnos, etc.

Hay algunas desvalorizaciones que tienen que ver con nuestras capacidades físicas, cargar, correr, brincar, subir, bajar, etc.

Hay otras más que tiene que ver con nuestras habilidades para lograr el amor y una vida de pareja satisfactoria como poder gustarle a alguien, lograr que se enamore de mí, lograr que no me engañe, lograr que no me deje, evitar que me golpee, lograr darle hijos, lograr una vida sexual satisfactoria, etc, etc, etc.

Y además debemos sumar a las desvalorizaciones de pareja, el hecho de que nos estaremos comparando con “los demás”.

-¿Por qué mis amigas ya se casaron y yo no?

– Yo no quiero que la familia se entere de que mi relación de pareja está mal o terminó

– No me gusta mi vida sexual o de pareja, pero no digo nada, para que no me deje

Y en este tema, cualquier variante que se les ocurra…

Ya estamos tan acostumbrados a que nos desvaloricen y a desvalorizar a los demás, que auto desvalorizarnos ya no lo notamos.

Sin darnos cuenta, como generalmente ocurre, es hasta que ya nos duele algo que llegamos a la pregunta de siempre: ¿Por qué tendré esta molestia?

Lo malo, de las desvalorizaciones, es que desgastan: huesos, músculos, tendones, articulaciones, etc…tejido conectivo que nos permite el movimiento.

Y claro que hay grados en las desvalorizaciones, lo mismo que conflictos de desvalorización en diferentes ámbitos de la vida: La vida de pareja, la vida familiar, la vida deportiva, la vida escolar o laboral…hay de todo.

Tal vez una leve desvalorización provoque que te duela un brazo por unos 3 días y tal vez una fuerte desvalorización de pareja provoque que se rompa tu cadera.

Y es que mientras sufrimos las desvalorizaciones, no hay molestias, sino que es justo cuando resolvemos dicha desvalorización que empieza el dolor.

Pero si ya llevamos años y años con la misma molestia, es porque resolvemos y volvemos a entrar EN EL MISMO conflicto una y otra vez. Cuando lo ideal sería resolver y nunca volver a caer en lo mismo.

Algo que hay que tener siempre en cuenta, es lo que realmente nos duele, porque en muchas ocasiones, no sabemos si es el hueso, es el músculo o es la articulación.

Los dolores en el cuello por ejemplo, son desvalorizaciones intelectuales, no es que hayas dormido torcido o que tu almohada esté dura, o que dormiste en el piso es porque tú interpretaste algún hecho de tu semana anterior, de manera “desvalorizante”.

Cuando duela el cuello, no recuerden la noche anterior, recuerden la semana anterior y busquen desvalorizaciones intelectuales:

– Aquello no lo pude resolver a tiempo

– Aquello que dije estuvo mal o no les pareció a los demás

– Me criticaron mis amigos por tal cosa (o se rieron o se burlaron, etc).

Busquen situaciones “pequeñas” y hasta cierto punto del tipo “no era para tanto”, porque en cuanto ustedes dijeron o pensaron: “pero ya pasó”, fue que comenzó a dolerles el cuello.

Si lo que comienza en un dolor de rodilla por ejemplo, aquí busquen una desvalorización pequeña sí, ligera sí, pero constante e incluso de “varias al día”.

Para las rodillas siempre volteen a ver “con quién viven” o bien “con quienes conviven TODOS LOS DÍAS” y analicen todo aquello que esas personas les dicen.

Seguramente encontrarán alguien “lindamente” CASTRANTE.

Y digo lindamente, porque lo común es que piensen en alguien tipo “dictador”, pero rara vez es así (aunque por supuesto que los hay).

Busquen a esa “linda” persona que te dice:

– “Te llamé y no me contestaste, dónde andabas?”

– ¿Vas a salir? A dónde? ¿A qué hora regresas?

– “Tengo tanta sed y como no venías no he podido tomar agua, anda tráeme un vaso con agua”.

Para asunto de CADERA ya estamos hablando de desvalorizaciones mayores.

Por lo general la cadera comienza a dar molestias a las personas que ya han recuperado su “valía”. Y ojo! Porque con la cadera hay una precisión increíble.

SIEMPRE que comience un dolor en la cadera, analicen que asunto resolvieron hace 12 horas.

El problema de la cadera, es que como se trata de hueso descalcificado por una fuerte y constante desvalorización, demorará algo de tiempo en solucionarse, porque habría que esperar a que dicho hueso se recalcifique, y eso nos tomará varios meses de analgésicos y antiinflamatorios.

Pero ya son años los que han esperado por una recuperación y ésta no llega, es porque la desvalorización pudo para a ser “auto desvalorización”: Ya no camino como antes, antes to podía subir escaleras, dame la mano porque me duele, ya no puedo salir porque me duele, etc.

Y justamente ahora el conflicto quedó pendiente de resolución, lo que agrava las molestias.

Se dice que la cadera está relacionada con vida de pareja y lo mismo da si mi relación de pareja es mala o si no tengo pareja, ambas son desvalorizaciones.

Pero en cadera, también busquen: EL LUGAR QUE YO OCUPABA

-Puede ser el de novia, puede ser el de esposa, pero también puede ser la Jefatura que me quitaron.

-Puede ser el lugar que yo ocupaba en la familia…busquen eso también.

Por lo tanto, cuando de dolores que aparecieron de la nada se trate y ustedes sepan que es hueso, músculo, tendón, articulación, ganglio, etc,  busquen DESVALORIZACIONES.

 

FUENTE:
Akasha Sanación Integral
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