Las personas sociables y extrovertidas tienden a tener una función inmunológica más fuerte.


Ya hay estudios que comprueban que la actitud mental y la fortaleza emocional juegan un papel importante en nuestra salud. Esto se debe a que tu sistema inmunológico y tu cerebro están conectados.  Este campo es conocido como la psiconeuroinmunología.

Esta ciencia ya ha comprobado que el estrés puede ocasionar enfermedades, y que a la inversa, los momentos felices y de diversión pueden aliviar molestias y dolores. Tanto así, que las personas sociables y extrovertidas tienden a tener una función inmunológica más fuerte.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

El conflicto emocional básico o primordial que yo debo estar viviendo para dañar mis defensas, mi sistema inmunitario, para desarrollar una enfermedad auto inmune o para presentar una inmunodeficiencia, necesariamente está relacionado con la confianza en mí mismo, en los míos, en mis relaciones.

Inconscientemente, he vivido mi vida sin poder defenderme de los demás, ya sea porque me siento inferior, o porque me han hecho creer que lo soy. Pero jamás me he defendido, ni he defendido mis creencias o mi forma de ser, me siento constantemente atacado y no he sido capaz de “luchar por mí”.

Por lo general, toda persona que presente una deficiencia de éste tipo, proviene de un hogar o de un ambiente de crianza, en donde uno o ambos padres o educadores, tienen un carácter “castrante”, “dominante”, “impositivo” (de imponer), donde el “debe ser” no es un tema a discusión y en donde se espera que seamos lo que ellos esperan que seamos.

Hogares o ambientes en donde las creencias religiosas o culturales son impuestas, así como también profesiones, carácter y hasta gusto por cierto tipo de aspectos de la vida como música, cultura, forma de vestir, de comportarse o de actuar.

El crecer para “darle gusto a los demás”, para “ser aceptado por los demás”, provoca un carácter sumiso, callado, y por mucha rebeldía que el consciente quiera demostrar, el inconsciente biológico se siente “sometido”.
Debo obedecer, callar y olvidarme de “ser yo”.

Crezco sin el permiso para defenderme, para expresar mis ideas, con miedo de no ser aceptado o de ser rechazado. Temo que no me quieran por ser diferente.

Se puede decir que la emoción oculta y principal de toda inmunodeficiencia es:

  • Me siento atacado por la familia (o un miembro de la familia) y yo no digo nada.

Si el ambiente que me rodea no contiene nada de lo anterior y yo vivo sin miedo alguno a ser yo, soy fuerte y mi autoestima está por los cielos, entonces deberé irme a mi Transgeneracional, para buscar estas vivencias en mis dobles.

Tengo que encontrar a dobles que hayan vivido sometidos, que hayan vivido guardando las apariencias, obedeciendo los deseos de los padres, siguiendo las reglas del “debe ser”, etc.

En el proyecto sentido, deberé buscar historias en donde mi madre o mis padre, hayan vividos éstas emociones durante el embarazo.

Si mi autoestima está bien, si todo en mi vida está perfecto y yo sé que puedo defenderme, defender mis ideas, gustos y creencias, entonces sólo me falta decírselo a mi subconsciente, reconocer mi fuerza, mi fortaleza.

Para ello, puedo escribir una carta de duelo liberándome de haber pensado que estaba enfermo. Aceptando que no viviré más con mis defensas bajas, que merezco vivir sano y que no voy a cargar con historias de otros, de la familia.

 

FUENTE: https://bit.ly/2QJm96M

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