Según la biodescodificación, la historia de nuestros ancestros puede influir en un embarazo. Fechas de nacimiento y fallecimiento, parecidos físicos, profesiones, herencias directas, antepasados claves. Todos estos datos toma esta terapia alternativa, outsider de la clínica, cada vez más presente como recurso para «destrabar» temas puntuales y limitaciones personales.

Aunque como todo saber no avalado por la ciencia tiene sus detractores, la estadística casera de temas que se van repitiendo en una familia (con particularidades y detalles que van cambiando, por supuesto) es difícil de explicar desde la teoría, pero bastante contundente en lo real.

Los miembros de una familia se influyen recíprocamente en su salud y en su conducta.

Es decir, que todos estamos conectados y vivimos historias paralelas, pero especialmente lo estamos a nuestras familias y a nuestras parejas (familias elegidas).

¿Cómo vivieron nuestras madres, abuelas, bisabuelas sus embarazos y maternidades?

Lo primero que debe hacer quien desea biodescodificar un tema en particular es recabar historias, cuentos, narrativas, fechas. Como un investigador privado, entrevistar, preguntar, revisar documentos, indagar en lo que fue tapado u oculto. ¿Qué puede aparecer, según lo que dice esta perspectiva de trabajo? Antepasadas que han fallecido al dar a luz, bebés que no sobrevivieron o prematuros, abortos, un padre que abandonó a su mujer embarazada y nunca más saben de él, embarazos producto de violaciones, riesgo de vida (por alguna complicación) para las mamás, embarazos no deseados, tristezas o duelos durante la gestación, etc.

 

A todos se nos puede ocurrir que en alguna de nuestras ramas, materna o paterna, haya historias como éstas, pero, en algunos casos los traumas son más profundos y dejan secuelas en los descendientes. “Estos programas vienen de historias tan fuertes que, muchas veces, la persona se genera síntomas físicos en su sistema reproductor, que le impiden aun más el embarazo.

Enfermedades como trombofilia, endometriosis, fibromas, pólipos, miomas y quistes uterinos, de ovarios, trompas tapadas, varicocele, baja calidad de espermas, son algunos de estos ejemplos. También hay personas que tienen este programa de infertilidad encubierto, y se manifiesta a través de que no consiguen pareja. Sus relaciones son casuales, con nadie llegan a formar una unión estable o una familia, o cuando se plantea la posibilidad de ser padres, algo ocurre, y el vínculo se rompe”.

Cada historia familiar abrirá temas específicos y el terapeuta y consultante podrán revisar juntos esa historia para sacarla a la luz primera- paso importante  y luego reinterpretarla, para soltar las cargas que no son nuestras y seguir la vida, lo más creativa, original y auto-centrada en nuestra misión particular que podamos.

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