Agradezco a los lectores su paciencia, su fidelidad y todos sus testimonios. Deseo  que puedan seguir con entusiasmo su propio camino de crecimiento personal y les emplazo para nuevas y futuras aventuras psicosomáticas. 

Este nuevo concepto permitiría contestar a las dos preguntas fundamentales siguientes: en primer lugar, ¿por que la integración, en forma de toma de conciencia con descarga emocional, no se da necesariamente durante la terapia? y, en segundo lugar, ¿Cual es la relación inconsciente entre un duelo bloqueado y el hecho de que la patología este aun presente?

Independientemente de la experiencia de aprendizaje y del contexto familiar, cultural u otro, todos los cerebros de la creación funcionan del mismo modo a nivel biológico, arcaico y psicosomático.

Como se sabe, tenemos todos un sistema biológico y un sistema psíquico de protección. Ambos sistemas están preparados para activar ciertas funciones biológicas en función de los obstáculos que surjan a lo largo de nuestra vida como terrícolas que somos. En otras palabras, cuando se tiene una patología concreta es fácil que otras personas la entiendan  como una traducción biológica de una problemática especifica relacionada con un estado de animo perfectamente conocido por todo el mundo, a nivel inconscientemente. Por ejemplo, una persona con eczema esta indicando biologicamente, sin que ella lo sepa, que esta afectada por una problemática de ruptura de contacto/separación. Una persona con parálisis facial esta indicando biologicamente que esta afectada por una problemática precisa, en este caso, por una carencia definitiva de ternura paterna.

Esta mujer, a través de su enfermedad y de sus síntomas clínicos, estaría mostrando a sus allegados que su estado de animo de sufrimiento, ligado al fallecimiento de su padre, esta aun grabado en su rustro. Habría pues una estrecha relación entre el duelo bloqueado y su enfermedad.

Nos puede recordar, en cierta medida, al niño que enseña a sus padres una heridita sin importancia diciendo: Mira papa, ¡como me duele! Esa heridita es simplemente el testigo del dolor subjetivo que el siente en ese momento, mucho mas profundo que el dolor objetivo que se supone esta sintiendo. 

Este aspecto permitió a la Señora Mimos dar un paso mas hacia la curación. Mientras, le había aconsejado que consultara con un colega terapeuta, especializado en el camino del duelo. Hoy, no esta totalmente curada aunque los signos visibles de la parálisis facial surgen únicamente en momentos o periodos de gran estrés, especialmente nivel profesional. 

Autor: Salomon Sellam. 

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