BIODESCODIFICACIÓN – DEPENDENCIA EMOCIONAL

BIODESCODIFICACIÓN – DEPENDENCIA EMOCIONAL

Una dependencia está vinculada a un profundo vacío interior, a una tentativa exterior de querer colmar principalmente una carencia de amor de sí o una carencia afectiva vinculada a uno de mis padres. Mediante la dependencia, quiero colmar este vacío, esta desesperación y esta tristeza.

 

Existen relaciones de pareja o familiares con un grado tan alto de dependencia que, tarde o temprano, derivan en una situación asfixiante, en donde falta libertad interior.

Desde un punto de vista filosófico, todo ser humano es único e irrepetible, es decir, cada persona es individual más allá de su carácter relacional. La verdadera felicidad en la vida reside en encontrar el equilibrio que surge de poder estar bien con uno mismo, cultivar los momentos de soledad, y también, tener relaciones sociales de amistad, familia y amor. En esencia, todo ser humano debe apostar por su propia autonomía e independencia desde un punto de vista emocional para vivir.

Una dependencia está vinculada a un profundo vacío interior, a una tentativa exterior de querer colmar principalmente una carencia de amor de sí o una carencia afectiva vinculada a uno de mis padres. Mediante la dependencia, quiero colmar este vacío, esta desesperación y esta tristeza.

-Mi vida está privada de sentido, no satisface mis deseos más profundos.

-Me siento en rebeldía contra el mundo exterior y tengo dificultad en preservar mi ego.

-No consigo amarme tal como soy y esta incapacidad temporal se manifiesta por ira y rencor frente al universo.

La dependencia es pues un tipo de sustituto que me ayuda a vivir temporalmente en un mundo sin problema. Estas formas de abuso son fundamentalmente negativas y diversos tipos de miedos incontrolados (neurosis) pueden surgir si la dependencia es fuerte. Finalmente, una dependencia puede manifestarse a través de cierta tendencia que es difícilmente controlable. El primer paso importante por hacer es tomar consciencia de mi situación. Esto requiere mucho amor y valor para afrontar o romper esta esclavitud que desordena mi vida, acepto estar abierto a lo desconocido, a la vía que me llevara a mis objetivos de realización de sí, el amor incondicional es el principio de mi curación.

“Toda persona es individual, por tanto, es importante desarrollar la autonomía emocional y afectiva”

Sin embargo, existen situaciones en las que se produce el efecto contrario. Existen parejas que tienen un alto grado de dependencia emocional o también, existen madres que tienen tal apego hacia sus hijos que se asustan ante la idea de que los niños crezcan, también se puede producir una dependencia emocional respecto del trabajo, e incluso existen adicciones como el tabaco, el alcohol, el juego… Toda adicción es una dependencia que limita tu vida. En cualquier tipo de dependencia, la persona intenta cubrir de esta forma, al volcarse en otra persona o actividad, otros vacíos que tiene dentro de sí misma. Pero en vez de afrontarlos, desvía su foco de atención hacia un bien, en apariencia, más gratificante.

Sin embargo, toda dependencia, como indica su propio nombre, tarde o temprano deriva en una situación asfixiante, en donde falta libertad interior. ¿Cuáles pueden ser los síntomas de un problema de codependencia emocional? Baja autoestima, cambios bruscos de estado de ánimo, miedo al cambio, idealización excesiva de otra persona, baja tolerancia hacia la frustración y un bajo concepto de sí misma, incapacidad para poner límites en ciertas relaciones y decir no.

Las personas dependientes no viven de verdad su propia vida porque se centran de una forma desmedida en los demás. Por tanto, conviene tomar conciencia de que el tiempo pasa y no vuelve. Vive tu vida, incluye a los demás en tu mundo, comparte, déjate conocer, ama en libertad, crece como persona, evoluciona… Pero no quieras fusionarte hasta el extremo con la personalidad de otra persona por mucho que le admires, porque además de ser imposible, este camino solo causa dolor e infelicidad: tú eres el centro y motor de tu vida.

 

FUENTE:https://bit.ly/35KbrEY

 

 

BIODESCODIFICACIÓN – DEPENDENCIA EMOCIONAL

CODEPENDENCIA-CONSECUENCIAS EMOCIONALES

Las relaciones familiares o de pareja pueden volverse tóxicas si no estableces límites claros que protejan tu bienestar emocional. La codependencia surge cuando asumes los problemas de otro y te preocupas más por él que por ti

 

La codependencia es un conjunto de emociones y actitudes que conducen al individuo que la sufre (codependiente) a involucrarse en los problemas de otra persona a la que se vincula afectivamente (hijo, pareja, amigo, familiar, compañero…), preocupándose en exceso por el bienestar de ésta, y olvidándose de sí mismo y de sus propias necesidades. Es por ello que el codependiente parece estar siempre vinculado a personas con dificultades a quienes él cree poder ayudar llegando a hacerse cargo, al menos emocionalmente, de sus problemas.

A pesar de que aparentemente este hecho podría parecer una conducta altruista sin más, en realidad no lo es. Al cuidar del otro, el codependiente hace que éste le necesite pudiendo de esta manera ejercer un control indirecto sobre la otra persona, ya que en algunos casos, el codependiente puede llegar a chantajear emocionalmente a su protegido, retirándole la ayuda que le estaba dando si la conducta de éste no se ajusta a lo que él considera que debería ser. Sin embargo, cuando el otro no responde a sus generosos gestos de ayuda, o no lo hace como el codependiente desea, este último experimenta unas grandes dosis de frustración y emociones negativas (por ejemplo, angustia, tristeza, sensación de vacío) pudiendo incluso llegar a sufrir problemas emocionales como trastornos de ansiedad o depresión.

Como es un persona Codependiente

La codependencia puede darse en cualquier ámbito de relación afectiva de la persona que padece esta condición, aunque lo más frecuente es que aparezca en la relación de pareja o con los hijos, padres, o hermanos. Por lo general, la persona codependiente no sabe poner límites en la relación con el otro (no sabe dónde acaban los intereses del otro y donde empiezan los suyos), asumiendo a veces fuertes niveles de soledad y de frustración ya que, en algunas ocasiones, son víctimas de chantaje emocional de la persona de la que codependen.

Su perfil suele caracterizarse por:

  • Bajos niveles de autoestima
  • Elevada necesidad por sentirse aceptado (necesitan sentirse excesivamente queridas o valoradas)
  • Altamente sensibles a la crítica del otro
  • Dependientes afectivamente
  • Con temor a ser abandonadas
  • Su fuerza reside en la fortaleza frente a los que ayudan (se sienten seguros cuando están al lado de personas que ellos creen más débiles y que, por lo tanto, las necesitan)
  • Tendencia a la autoculpa e inseguridad

Consecuencias de la Codependencia

Si te preguntas qué consecuencias trae consigo la codependencia la respuesta es clara y concisa: nada bueno para nadie. No sólo es el codependiente el que puede verse afectado por este tipo de relación, sino que la otra persona también puede salir muy perjudicada, ya que dependiendo de su fortaleza puede acabar siendo víctima del chantaje emocional del codependiente que le presiona mediante un “te retiro lo que te doy”, a lo que se le une que mientras el codependiente le resuelve sus problemas, él no desarrolla habilidad alguna de afrontarlos. Pero si alguien puede verse realmente afectado por este tipo de relación enfermiza es el codependiente. Las consecuencias que sufrirá son emocionales, sociales y físicas:

  • Consecuencias emocionales: ansiedad, frustración, y tristeza cuando el otro no hace lo que él cree que tiene que hacer. Soledad y desvalorización cuando el otro no acepta su ayuda. Estas reacciones emocionales pueden dar lugar a graves problemas psicológicos, que pueden a su vez ser causa y consecuencia de la codependencia, como es el caso de la baja autoestima, los trastornos de ansiedad, depresiones, etcétera.
  • Consecuencias sociales: el codependiente depende de la otra persona como si ésta fuera una droga y, como tal, ocupa gran parte de su vida dedicándose a cubrir todas sus necesidades y preocupándose por él. Es por ello, que a veces el codependiente se aísla socialmente de otras personas, o su comportamiento interfiere en el trabajo o en otros proyectos personales porque no les dedica suficiente tiempo.
  • Consecuencias físicas: la intensidad emocional que sufre el codependiente conlleva una importante activación psicofisiológica, que puede dar lugar a una elevada sensación de cansancio o fatiga, problemas para dormir, dolores de cabeza o musculares, hipertensión arterial y problemas digestivos, entre otros. 

Cómo liberarse de la codependencia

Por la elevada implicación afectiva que hay entre los miembros de la familia o pareja, no es de extrañar que en el seno de las mismas sea donde pueden aparecer los casos más peligrosos o extremos de codependencia. Un claro ejemplo de ello son los madres y padres que se sienten responsables y se hacen cargo de las malas decisiones de hijos de casi 20 años que no hacen nada provechoso en su vida y no dejan de meterse en líos; o las parejas que dejan de realizar actividades que antes les resultaban gratificantes, o de relacionarse con sus amigos y familiares, y asumen las limitaciones o miedos del otro para de esta manera protegerle; por no hablar de aquellos familiares de personas con adicciones o patologías psiquiátricas (alcoholismo, ludopatía, demencias…) que asumen los cambios que tienen que hacer en su vida en beneficio del otro verbalizando frases como “parece que él depende de mí, pero realmente yo soy quien dependo de él”.

La codependencia en la familia o en la pareja es una de las situaciones más duras y difíciles para salir de esta dinámica, ya que el sentimiento de culpabilidad que le acarrea al codependiente el hecho de ‘dejar al otro abandonado’ es uno de los principales obstáculos para superarla. La codependencia es una situación que puede resultar tan nociva para el codependiente como para el objeto de sus desvelos.

  • Comienza reflexionando acerca de qué te parece la relación que tienes con el otro; sé sincero y haz un balance entre lo que das y lo que recibes. Escríbelo en dos listas para que te resulte más sencillo analizarlo.
  • Enfréntate a tus propios sentimientos: qué te parece lo que te involucras en la vida del otro, por qué lo haces, qué consecuencias tiene, qué pasaría si el otro no acepta tu ayuda…
  • Es posible que tu codependencia tape algún aspecto de tu vida que no funcione y no quieras afrontar, o te sirva para intentar evitar un miedo (por ejemplo un sentimiento de fracaso personal si mi hijo no tiene un buen trabajo). Si es así, debes plantearte solucionar el problema subyacente en vez de esquivarlo manteniendo una actitud que no te hará feliz ni a ti, ni a la persona a la que cuidas.
  • Dedícate tiempo para ti: ¿has pensado qué haces para ti a lo largo de la semana? Si tu única actividad gratificante es cuidar de otro algo no va bien.
  • Busca actividades y hobbies que te agraden y motiven, rodéate de gente y cultiva las relaciones sociales; en definitiva: vive tu propia vida.
  • Deja a un lado el sentimiento de culpa; quererte a ti mismo no significa que no quieras a otro. Existe un derecho personal que dice que “tenemos derecho a hacer menos de lo que está en nuestra mano”. Aplícatelo y recuerda que para cuidar a otro… debes empezar por quererte y cuidarte a ti mismo.
  • Si no te sientes capaz de salir de la situación en la que te has metido, busca ayuda profesional.

 

Nada tiene ningún poder sobre mí, a no ser el que yo mismo le concedo mediante mis pensamientos conscientes.
ANTHONY ROBBINS
FUENTE:
https://bit.ly/38jqq8E

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