BIODESCODIFICACIÓN – PÁNCREAS

BIODESCODIFICACIÓN – PÁNCREAS

 

Para poder comprender en su totalidad, cualquier síntoma en nuestro páncreas, es necesario conocer su embriología, su origen, porque de esto dependerá nuestra capacidad para poder determinar el conflicto emocional que lo dañó, despreocuparnos por lo que se esté viviendo

El páncreas es un órgano retroperitoneal mixto, exocrino (segrega enzimas digestivas que pasan al intestino delgado) y endocrino (produce hormonas, como la insulina, el glucagón, polipéptido pancreático y la somatostatina), entre otros, que pasan a la sangre. Tiene forma cónica y mide entre 15 a 23 cm. La cabeza se localiza en la concavidad del duodeno o asa duodenal formada por las tres primeras porciones del duodeno y asciende oblicuamente hacia la izquierda.

El páncreas es un órgano encapsulado situado en el abdomen, entre el estómago y el intestino. Es una glándula anexa al tubo digestivo, ligada al duodeno. El páncreas posee dos canales excretores: el principal, llamado canal pancreático o canal de Wirsung y el otro, llamado canal accesorio o de Santorini.

El páncreas tiene dos funciones básicas:

  1. Segregar enzimas digestivas al intestino delgado (para asimilar los alimentos)
  2. Producir hormonas necesarias para la sangre

Funcionamiento y proceso biológico:

En Biodescodificación, todos aquellos órganos o tejidos procedentes del Ectodermo, en fase activa del conflicto emocional, presentarán pérdida de tejido, de sustancia. Y en fase de solución, presentarán proliferación de células. (Los mal llamados tumores).

A su vez, todos los órganos y tejidos procedentes del Endodermo, en fase activa del conflicto emocional, presentarán proliferación de tejido o sustancia. Y en fase de solución habrá necrosis, pérdida o desaparición de ese tejido o sustancia extra y se presentarán sangrados.

Parte Exocrina del Páncreas – Procede del Endodermo:

  • Segrega Enzimas Digestivas, Jugos pancreáticos que contienen Amilasa, Lipasa y Tripsina para poder licuar los alimentos que pasan al intestino.

Parte Endócrina del Páncreas – Procede del Ectodermo:

  • Produce Hormonas que regulan el metabolismo de azúcares en sangre, como la insulina y el glucagón.

Pues bien, en la fase activa de mi conflicto emocional, es decir, cuando he sufrido el impacto, cuando sólo pienso en ello, cuando no puedo ni quiero comer o dormir y cuando vivo mis días sólo dándole vueltas a lo sucedido, se presentará una multiplicación de células en el páncreas exócrino (carcinomas), porque es tanto lo que “tengo que digerir” (obviamente simbólico), que el cerebro envía la orden de “agrandar” el órgano, hacerlo más efectivo.

En muchas ocasiones, esta multiplicación de células es tan grande, que se bloquea el funcionamiento del esfínter de Oddi, ocasionando inmediatamente la difícil evacuación de los jugos pancreáticos, produciendo un gran dolor, dando lugar a una pancreatitis.

Si nos llegan a hacer exámenes médicos justo en este momento, aparecerá sin duda, la multiplicación celular, detalle que alarmará al médico que no sepa de las fases de las enfermedades y del funcionamiento de los tejidos embrionarios. ¡Así que cuidado!

Cuando ya hemos entrado en fase de solución, hay inflamación del tejido, del páncreas en sí mismo y puede haber formación de quistes y necrosis del tejido excedente (el que se había formado para hacer más grande el páncreas y digerir mejor, lo que puede significar sangrados sin importancia.

Y otro detalle importante, en un TAC cerebral, el foco de Hamer, queda marcado en la misma zona que domina al hígado, por lo tanto, hay mucha relación entre los conflictos emocionales, pudiendo también vivirse un miedo a la carencia.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?

En la Biología, todo el proceso digestivo se resume a tragar, digerir, asimilar y desechar.

Pero en el páncreas, únicamente recae la función de “digerir” y “asimilar”, puesto que biológicamente, produce enzimas para ello. Yo puedo tragar un bocado, digamos, un bocado de manzana, pasa a mi estómago para ser digerido, y de ahí, gracias a las enzimas pancreáticas mis intestinos se disponen a asimilar dicho bocado para tomar los nutrientes, desechar lo que no se usó y yo seguir con mi vida.

En Biodescodificación, la única emoción que puede afectar al páncreas es:

“Me han quitado algo, que ya era mío, y que yo estaba a punto de asimilar”.

Es por eso, que más del 90% de los casos de conflictos en el páncreas, están relacionados con problemas de herencias. Es una mezcla (dado que intervienen los intestinos), de:
“No puedo digerir que me hayan quitado esto que ya era mío”. Todo esto, además, vivido con una emoción de: no puedo creerlo, no me lo esperaba, nunca lo imaginé.

Y podemos estar hablando de una herencia, de unas vacaciones, de un regalo, de una meta, de un ascenso, de un aumento de sueldo, de un finiquito, de un pago extra, etc. De cualquier cosa material, suceso que yo de por hecho que voy a recibir y que por alguna circunstancia no suceda. Obviamente que dependerá de cómo yo lo viva, de qué tanta importancia yo le dé. Lo que, desde luego, estará relacionado con mis metas, mis expectativas y mi tolerancia a la frustración.

Otros conflictos emocionales que pueden afectar al páncreas, serán las historias parecidas a lo que sigue:

  • Todos me reclaman el haberme quedado con…
  • Me resisto a quedarme oculto, debo salir a defenderme de esa injuria, de ese deshonor.
  • Mi pareja abusa de mi hija (tomando a la hija como mía, mi bocado)
  • Si pierdo aquello, ya no tendré para vivir
  • Me sentí deshonrado cuando me corrieron (de la casa, del trabajo, etc)

Analizando la zona específica del páncreas que presente el daño, podemos además de lo anterior, determinar conflictos más específicos, todos ellos en relación a aquello que sentimos nuestro, que esperábamos recibir, que nos quitaron.

Islotes de Langherans + células alfa:

  • Me resisto a vivir esta situación tan asquerosa, tan repugnante.

Islotes de Langherans + células beta:

  • Siento asco y me produce miedo que me agredan así, me ofende estar dando éste espectáculo.

 Parénquima en general:

  • Tengo miedo a la carencia, a la indigencia, a no contar con “eso” para vivir.
  • No tiene nombre lo que me hicieron, me dejaron sin mi parte, sin nada.

Cola del páncreas:

  • Fallé, lo traicioné, fue indigno.
  • Me fallaron, me traicionaron, fue indigno.

Independientemente de los detalles, ante un conflicto en el páncreas, lo primero que deberemos preguntarnos es:

¿Qué cosa, sentí que era mía y me la quitaron?

  • Ya no me la dieron
  • Me la están peleando
  • Mi familiar la quiere para él
  • Nunca me la dieron y era mía
  • Me la prometieron y nunca me la dieron, etc.

Ya con éstas preguntas, yo seré perfectamente capaz de dar con el origen de mi problema en el páncreas, cambiar mi manera de verlo, entenderlo, asimilarlo y sanar.

Deberé buscar en el proyecto sentido, investigar si mi madre sufrió durante el embarazo, alguna vivencia de éste tipo, en donde ella esperara algo que ya sintiera entre sus manos y que a la mera hora se lo hayan quitado o no lo haya recibido.

 

FUENTE:
https://bit.ly/3crWnhd

 

MEMORIA EMOCIONAL

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BIODESCODIFICACIÓN – GASTRITIS

BIODESCODIFICACIÓN – GASTRITIS

Aunque parezca mentira, al momento de ingerir alimentos, creemos que lo único que estamos comiendo es lo que está en nuestro plato y no es así. Estamos ingiriendo nuestras prisas, nuestro estrés, nuestra angustia, nuestras tristezas, nuestras alegrías, nuestras decepciones, nuestros planes para mañana y lo que hicimos hace 30 minutos

¿Qué es?:

La Gastritis es la inflamación de la mucosa gástrica, que se muestra enrojecida, lo que demuestra que se ha presentado una irritación o hemorragias subepiteliales, Puede presentarse en sólo una parte del estómago o en toda la bolsa gástrica. Son varias sus causas que pueden dar origen a la gastritis, entre ellas, los malos hábitos alimenticios, el estrés, el abuso de medicamentos o desórdenes de autoinmunidad.

La gastritis aguda puede ser provocada por la ingesta continua de anti inflamatorios, alergias alimentarias, abuso de alcohol, sustancias corrosivas o tratamientos de radioterapia.

El síntoma más común de la gastritis, es el dolor y la sensación de ardor.

También puede producirla la presencia de la bacteria Helicobacter Pilori, que favorece la aparición de úlceras gastroduodenales y los cánceres gástricos.

La gastritis crónica puede manifestarse con dolor, aunque a menudo no da síntomas.

¿Qué conflicto emocional estoy viviendo?:

Vayamos pues al origen de cualquier problema gástrico, porque como ya sabemos en Biodescodificación, nada externo puede enfermarnos.

Comencemos entonces por analizar la función del estómago, y ésta se resume a: “digerir”.
No hay más, no existe más.

Sabemos también, porque lo hemos repetido hasta el cansancio, que el subconsciente humano no sabe diferenciar entre lo real y lo imaginario, por lo tanto y en el caso de la gastritis, no debo revisar mi comida sino que debo analizar qué emoción no he sido capaz de digerir.

Y claro que deberá ser una emoción que yo ingiero constantemente, porque ya me ha irritado el estómago, ya me ha provocado sangrados y si no reviso mi vida a tiempo, puede ocasionarme una úlcera gástrica y hasta un cáncer. Dependerá de mí y de los cambios que yo haga en mi vida.

Es una creencia ampliamente utilizada, el creer que los alimentos que ingerimos son lo que provoca la gastritis. Comer grasa, picante, comer mal, etc. Y no es así.
Lo que determinará mi capacidad para tolerar o no tolerar alimentos, serán SIEMPRE, mis emociones.

Obviamente si yo estoy convencido de que el picante me hace mal al estómago, el picante hará mal a mi estómago, así que debo comenzar por revisar lo que “yo creo” de los alimentos.

Una vez descartadas mis falsas creencias con respecto a cierto tipo de alimentos, de la lista de posibles causas de mi gastritis, es hora de buscar las emociones que tengo atrapadas y que me están haciendo daño.

Otras creencias, que son tomadas como válidas para la presencia de gastritis:

– No comer a “mis horas”.

– Comer “de pie”.

– Comer mal y desbalanceado.

– Comer en la calle.

Comer alimentos sucios.

Y la solución a éstas creencias, es nuevamente, revisarlas. Porque seguramente lo que me molesta, no es que yo “coma a deshoras”, sino que yo no cuento con el tiempo suficiente para poder disfrutar de mis deliciosos alimentos en el tiempo suficiente.

Si en un día normal de trabajo, yo contara con 3 horas completas para “mi hora de comida”, para poder ir a comer a un lugar pacífico, tranquilo, delicioso, limpio, en donde pudiera platicar con mis amigos de temas divertidos y amenos, yo no tendría gastritis.

Porque la gastritis, no es el alimento que comes, sino todo lo que “ingieres”

emocionalmente a la vez que ingieres alimentos:

– Las prisas por salir corriendo a comer.

– El encontrar algo que se adapte a tu presupuesto, que te guste y que te atiendan rápido.

– Que no te caiga pesado para poder seguir trabajando toda la tarde.

– La posición en la que comes, el lugar, los olores, la gente alrededor.

– Los ruidos en la calle.

– La plática con los compañeros, o la soledad si nadie te acompañó.

Justo esto, es lo que “no digieres”.

No digieres comer con prisas, no digieres ir a comer sólo, no digieres platicar de trabajo en la hora de comida, no digieres que sean lentos al atenderte, no digieres quedarte encerrado en los vestidores de la oficina a comer tu ensalada en ese molde de plástico, no digieres seguir atendiendo asuntos de trabajo mientras comes, no digieres comer “nervioso”, porque más tarde hay más trabajo todavía, etc.

Y lo mismo, si no llevas un horario laboral y siempre estás en tu casa. Revisa con quién comes, de qué platican mientras comes, ¿comes estresado?, ¿comes con prisa?, ¿qué escuchas al comer?

Muchas personas no están conscientes de todo aquello que rodea sus “comidas” (alimentos) y se conforman con revisar los alimentos para determinar lo que les hace daño.

Revisa, desde hoy, TODO lo que comes a la hora de desayunar, comer o cenar:

* COMPAÑÍA

¿Estoy acompañado?

¿Me siento a gusto con la compañía?

¿Estoy sólo y lo disfruto?

¿Estoy sólo y no me gusta comer sólo?

* TEMA DE CONVERSACIÓN

¿Estoy platicando de un tema agradable?

¿Estoy discutiendo asuntos de trabajo?

¿Estoy platicando de temas tristes o angustiantes?

¿Estoy en silencio y me gustaría platicar con alguien?

* TIEMPO

¿Me siento cómodo con el lapso de tiempo con el que cuento para comer?

¿Me preocupa el hecho de comer con prisa?

¿Me estresa el comer corriendo?

¿Me molesta no tener más minutos para comer en paz?

*SONIDOS

¿Estoy consciente del ruido a mi alrededor a la hora de comer?

¿Escucho gritos, gente molesta, coches, la televisión, la radio?

¿Escucho bromas y comentarios agradables al comer?

¿Escucho niños peleando y gritando o llorando?

*LUGAR

¿Estoy comiendo en un lugar tranquilo y agradable?

¿Estoy comiendo de pie, en un lugar sucio?

¿Estoy comiendo en mi auto mientras estoy atascado en el tráfico?

¿Estoy comiendo en un lugar oscuro, sin ventilación?

Y es que aunque parezca mentira, al momento de ingerir alimentos, creemos que lo único que estamos comiendo es lo que está en nuestro plato y no es así. Estamos ingiriendo nuestras prisas, nuestro estrés, nuestra angustia, nuestras tristezas, nuestras alegrías, nuestras decepciones, nuestros planes para mañana y lo que hicimos hace 30 minutos.

Por lo tanto, la clave básica, para terminar con la gastritis, es revisar TODO mi territorio, todo lo que me rodea al ingerir alimentos, todo lo que vivo día con día y que no “digiero”.

Porque algo es seguro: Para que yo ya tenga gastritis, es que eso que he estado comiendo, ya tiene por lo menos 2 semanas de estar ocurriendo y “no lo digiero”.

 

 

 

Fuente: 
https://url2.cl/w1U5f

 

 

 

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