EL RESENTIMIENTO-UNA CICATRIZ DEL PASADO

EL RESENTIMIENTO-UNA CICATRIZ DEL PASADO

Tener sentimiento de hostilidad, aversión, pesar o enojo por algo, que ha causado un daño. Es algo que vive dentro del resentido y lo empuja a ser desagradable con los responsables de su desgracia. Es sentir una y otra vez -resentir- el enojo vivido en el pasado y que fue provocado por una persona o situación.

El resentimiento o dificultad para perdonar, mal que existe desde siempre, puede afectar la salud, produciendo problemas a los huesos como la osteoporosis, al corazón, a la digestión o problemas de movimiento.

Si el resentimiento acentúa la ira, voy a tener problemas hepáticos. Si se encarna de determinada manera voy a tener problemas de gastritis, úlceras o quizás colon irritable.

 

Síntomas del Resentimiento 

Como síntomas del Resentimiento, podemos anotar las siguientes: 

  • El resentido, por lo general es reservado e hipócrita, se caracteriza por una «actitud de inseguridad agresiva que lo hace creerse víctima de burlas y de desdenes, aun cuando se le estima y se le ama». 
  • Siempre es malagradecido, no soporta que le hagan favores, cree ver en esto una nueva muestra de su incapacidad y llega a tomar un fastidio inconsciente a sus favorecedores. 
  • Casi siempre es tímido, pero se deja arrastrar a veces por ímpetus de verdadera audacia. No es hombre de gran voluntad, antes por el contrario no tiene ningún control sobre sí mismos. 
  • Es muy común que el resentido tenga ráfagas de pesimismo, esa falta de confianza en sí y en los demás, hace que espere siempre nuevos fracasos y que vea éstos en cada nueva dificultad que se le presente. 

Podemos conocer a un resentido, en que jamás elogia nada de los otros, sino que por el contrario trata de poner en seguida, como un paralelo, algún defecto de la persona o cosa que ha provocado un elogio o una frase de admiración; o de poner de manifiesto, inmediatamente, el valor de su propia persona; o sea que el resentido -hablando ya en términos axiológicos- hace una desvalorización de los valores ajenos y trata de sobrestimar los suyos propios. 

Como vemos la vida del resentido está llena de dolores y amarguras; él sufre íntimamente y en un egoísmo paradójico quiere que todos los que le rodean sufran también un poco para él sufrir menos. Todos sus cálculos se estrellan ante su impotencia, y pasa por el mundo, arrastrándose, no como un gusano que no deja tras de sí indicios de su paso, sino como un caracol que va manchando su camino a la par que arrastra su pesada carga.

Medidas preventivas

  1. Dado que el Resentimiento nace, en la mayoría de los casos, del sentimiento de inferioridad, debemos procurar que éste no se genere en el alma de los niños ni en la de los adultos. Los padres de familia deberán impedir que surjan rivalidades entre hermanos, motivadas muchas veces por preferencias injustas o por indiferencias notorias, hacia alguno de los hijos.
  2. Así mismo se procurará evitar todo exceso de mimos y de elogios exagerados hacia un niño o un adulto, porque esto puede hacer que esa persona adquiera un alto grado de «sobreestimación de sí misma» lo cual puede traer tristes consecuencias y resentimientos profundos, cuando la realidad de la vida se encargue de defraudarla.
  3.  En las conversaciones entre amigos hay que procurar ser tolerantes con las opiniones ajenas, y en caso de encontrarlas erradas, hacerlo notar con el suficiente tino y caridad como para no provocar lastimaduras ni resentimientos
  4. Las personas de determinadas clases sociales, deberán, si es que lo sienten, no manifestar su desprecio por las personas de las clases sociales inferiores, no haciendo separaciones notorias, ni rebajando la moral de los que no pertenecen a su misma clase social: deberán procurar ayudarlos sin humillarlos, hacerles el bien sin rebajarlos, pensando que todos somos seres humanos, ante quien no hay distingos ni preferencias. Esto evitaría multitud de resentimientos sociales, ante cuya realidad no podemos cegarnos.
  5. En los hogares y en los centros de enseñanza, se procurará inculcar a los jóvenes y niños una sólida moral basada en cuyos principios, si son bien comprendidos y asimilados a sus vidas, les servirán de un poderoso aporte preventivo contra todo sentimiento malsano.
  6. Hay que procurar, así mismo, tratar de conseguir e inculcar a los demás, el dominio de la voluntad, la educación del carácter, la amplitud de miras, la comprensión y generosidad para con todos, con lo cual podremos evitarnos y evitar a otros el caer víctimas del veneno del Resentimiento. 

Medidas curativas 

  1. A las personas que sufren algún· complejo de inferioridad. que las ha llevado a un recóndito resentimiento, se debe procurar elevarlas en otro sentido; si es posible hacerles confesar las posibles causas de su resentimiento y analizarlas una por una restándoles importancia, y dándoles nuevas dosis de confianza en sí mismas y augurios de éxitos futuros. 
  2. Si lo que ha motivado el resentimiento en una persona, es la conciencia de su propia impotencia frente a los demás, por determinado defecto físico, hay que procurar «compensada» de alguna manera, elogiando sus dotes intelectuales o morales, si las tiene, o bien dándole algún cargo de responsabilidad en el que pueda lucirse y nivelarse con los demás. 
  3. Inculcar por medio de conferencias culturales y morales que puedan llegar a todo el pueblo, el principio de que no es un castigo ni un privilegio el pertenecer a tal o cual clase social; que los obreros como obreros, los estudiantes como estudiantes y las autoridades como autoridades, tienen sus respectivos deberes y derechos, que son distintos unos de otros pero no inferiores. 
  4. A los que han sufrido continuos fracasos sociales, económicos, sentimentales, etc., y se sienten despechados por esto, enseñarles a «sacar partido de sus propios fracasos» ya que como dice un escritor contemporáneo: «Lo malo de los fracasos no consiste en experimentarlos, sino en no sacar de ellos las enseñanzas que nos puedan servir para éxitos futuros». 
  5. Y por último, a todos aquellos que por una causa o por otra, se sientan resentidos, darles una mayor amplitud de ideales; darles nuevos caminos, nueva confianza en sus propias acciones; y recomendarles: mucho optimismo, mucha alegría, mucha generosidad.

Consecuencias de una persona que guarda resentimientos

  •  Afecta la capacidad de comunicación. “Habrán cosas que una persona resentida no va entender porque no va a querer entender. En un matrimonio, si alguien está resentido con otro va a escuchar algunas cosas pero otras no las va a querer escuchar”.

 

  • Va a dificultar la comunicación con los demás y la propia influencia sobre los demás. “Si soy un empresario resentido voy a dedicarme a controlar en lugar de dedicarme a estimular”.

 

FUENTES:
https://bit.ly/3hAqAg5
https://bit.ly/3d5itos
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